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El amor… ¿realmente existe el amor?

Una persona enamorada respondera sin dudarlo que sí, que el amor existe, que es algo único y maravilloso.
Una persona despechada dirá que el amor es una cojudez.
Una persona que ama pero que no es correspondida dirá que sí, que el amor existe pero que es agridulce.
Una persona que amó dirá que el amor tiene duración, inicio y termino.

Todos y cada uno de nosotros tenemos una posición frente al amor. Simplemente no somos indiferentes.

Y es que el amor puede sentirse. Desde el amor sublime maternal que nos brinda nuestra madre; al amor paternal que nos protege, como el de papá. Desde el amor fraterno, que nos hace pelear con los hermanos y seguir avanzando con ellos a pesar de nuestras diferencias, al amor amical que nos permite compartir con el otro.

Los problemas comienzan entonces cuando no logramos entender lo que es el amor y nos complicamos tratando de buscar explicaciones que satisfagan nuestras ansias de amar.

El primer problema surge con nuestros padres cuando pensamos que no nos aman al no dejarnos hacer lo que queremos. Mentira. Ellos nos aman y en su afan de demostrarlo quiza nos sobreprotegen demasiado. No nos entendemos entonces y surge la primera ruptura. Van a tener que pasar muchos años y muchos desengaños para que nos reconciliemos con ellos. Y pueda ser que en ese momento ellos ya no esten aqui para escucharnos.

Luego surge una ruptura con nuestros hermanos. Nos alejamos y tomamos rumbos diferentes, como personas individuales que somos. El tiempo pasa y nos aleja. Pero no somos capaces de decir al hermano o hermana: te amo. Sin embargo el sentimiento está latente alli, y se hace presente en forma de regalos y obsequios, cuando mas hermoso sería una palabra.

Igual pasa con nuestros amigos mas cercanos. Llegamos a amarlos, pero como no está bien visto amar a un amigo, simplemente decimos que somos mejores amigos, intimos. Por el lado de los hombres. Las mujeres siempre tienen para eso una mejor sensibilidad y pueden expresar mejor lo que sientes con sus amigas. Para esas amistades que son hombre-mujer o mujer-hombre es un poco mas complicado, por la delgada línea que puede separar ese amor de amigos del amor de pareja. Un paso en falso en la dirección incorrecta terminaría con ambos amores.

Luego el amor de pareja. ¿Qué complejo? ¿Por qué?

Porque finalmente complicamos todo. Porque confundimos amor con erotismo. Porque confundimos el amor con la necesidad de “tocar” al otro. Porque confundimos amor con posesión. Porque simplemente no amamos.

Creo que para amar hay que entregar, hay que darse. No puede haber amor sin entrega. Y de ambos lados. Porque un amor cojo no camina lejos. Y esa es la parte dificil. Entregarse. Porque tenemos temor que nos hagan daño. Porque no queremos sufrir.

Pero quien no sufre alguna vez no puede decir que ha amado.

Hay amores que no mueren. Que persisten en el tiempo y vencen todas las dificultades.
Hay amores egoistas, que creen que consiguiendo el amor del otro van a ser felices, pero que inmediatamente se apagan.
Hay amores timoratos, que se dan en la medida que reciben y que no crecen nunca.
Hay amores que se alejan, que se dan la espalda pero que finalmente vencen sus miedos y triunfan.
Hay amores … y hay amores.

Por último el amor sublime, es el amor que da la vida por el otro.
El que es capaz de renunciar a todo para ver al otro feliz.
El que daría la vida por verte feliz.

El amor existe, no lo dudes. Está presente siempre en nuestras vidas y lo estará hasta el último instante.

Está en ti como quieras vivir ese amor.

Sí, ¡el amor existe!

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